El padre Alfredo pide al Presidente de la República a creer en Dios y en la Iglesia Católica, dice que fue amenazado por los masistas. 18 oct 2006
http://www.el-nuevodia.com/versiones/20061018_006892/nota_247_345768.htm
“No tengo miedo a expresar mis pensamientos” dice el Padre de la Aldea, Alfredo Spiessberger, de nacionalidad alemana, con más de 40 años en Bolivia, cuando se le pregunta sobre las amenazas de muerte que denunció haber recibido.
A punto de cumplir 68 años y rodeado de los niños que cuida, llama a la reflexión a los gobernantes de Bolivia para evitar confrontación entre bolivianos y descartar cualquier acto de discriminación social.
¿Es cierto que usted ha recibido amenazas?
A unas hermanas que trabajan en el Plan Tres Mil se le acercaron unos jóvenes, medio agresivos y les dijeron que la primera persona que iban a liquidar era al Padre Alfredo, ellas se asustaron y me comunicaron. Pero no me llama la atención que quieran derramar mi sangre, porque desde hace 30 años, he dado sangre para los enfermos, cada año. Ahora pienso que para los años que vivo en Bolivia, es muy poco lo que he dado.
¿Cuáles serían los motivos para esas amenazas?
Cuando llegó Evo como presidente por primera vez a Santa Cruz, al Plan Tres Mil, me pusieron al lado de Él y yo pensaba que por algo estoy aquí y entonces dije. "Señor Presidente, si usted acepta a Jesús va a triunfar, sino va a fracasar", y él (Evo) me miró y dijo gracias, creo que esa es la razón.
Mi afán es rezar por él (Evo), sabemos que es muy manipulado de poderes interesados en Bolivia, quizás no tanto en Evo. No siento temor de hablar, tengo fortaleza pedir por Evo y sus colaboradores para que les llegue la luz. Cuando empezó a expresarse en contra la Iglesia Católica, de Cristo, entonces digo que Evo está pisando palitos muy peligrosos.
¿Quienes están interesados en Bolivia?
Venezuela y Cuba, Hugo Chávez y Fidel Castro, aunque Castro está en lo último, su hermano. Yo manifesté mi preocupación al Presidente, al pueblo boliviano, siempre haciéndole recuerdo de la breve entrevista con él "si acepta a Jesús triunfa, sino fracasa". Traté de transmitir eso y motivar a la gente para que rece, porque la oración es el poder del mundo, es generador de luz y energía.
¿Cómo ve los cambios que se están dando en el país?
No sólo yo, sino todo el pueblo ve un régimen como el que ha tenido Europa, el mundo comunista con el gobierno de Hitler, donde la persona común no tenía voz, ni voto, tenía que cuidarse mucho, porque estaba controlado y quizás pronto eliminado.
¿Bolivia está viviendo tiempos difíciles?
Estamos viviendo como Venezuela, donde hay mucho control o como en Cuba. Hay rechazo a Dios, a Cristo, a la Virgen María y a la Iglesia, pero deben saber que sin Dios, no hay un cambio y todo terminará mal en Bolivia. Los gobernantes tienen que escuchar al pueblo, no discriminar y dejar la soberbia.
domingo, 28 de octubre de 2007
¿Razas o clases sociales?
Editorial El Deber 16 oct 06
http://www.eldeber.com.bo/2006/20061016/editorial.html
Más que de razas o etnias, en Bolivia tendríamos que hablar de clases sociales. Así lo manda, en forma incuestionable, cualquier repaso de la actual demografía en Bolivia que tome en cuenta ambos parámetros. Los aimaras, quechuas y tupi-guaraníes podrán ser ‘indígenas’ para antropólogos de ciertas ‘ONG’ u ‘originarios’, así como para ultranativistas nostálgicos del Collasuyo, pero para el sociólogo serio son otra cosa. ¿Qué? Pues, campesinos. Es la definición compatible con la ruralidad inherente no sólo a su existencia, sino a sus medios de vida (agricultura primaria). Pertenecen a la clase asalariada u obrera los mestizos, aimaras y quechuas sujetos a relaciones obrero-patronales en la troncal La Paz-El Alto-Cochabamba-Santa Cruz. Son de clase media baja cuantos ‘indígenas’ u ‘originarios’ migraron del campo a la ciudad a recalar en la economía informal (artesanal, ferial, etc.) y convertirse, en cierto porcentaje, en ‘microempresarios’ y, los más, en “trabajadores por cuenta propia”. Estos ex ‘indígenas’ comparten tan abigarrado espacio con mestizos o ‘cholos’, así como con blancoides que también se dedican a lo mismo. En la clase media a secas encontramos también aimaras y quechuas de segunda y tercera generación repartidos en actividades profesionales y el empleo público o privado, junto a mestizos y blancoides. Por cierto que no brillan por su ausencia los rostros y apellidos de originarios e indígenas en los estratos superiores, aunque son criollos y mestizos quienes constituyen la mayoría que en este nivel se dedica a la industria, comercio y la actividad empresarial.
En síntesis, desde el punto de vista de la pertenencia racial, en los sectores de la estructura social del país tenemos de todo. Tanto que ésta se semeja más a puchero que a sopa única. Entre nosotros, igual que en cualquier país del mundo, el ‘status’ social no se halla en la piel, los ojos o el pelo, sino en la billetera. Es decir, en lo que se tiene y en lo que se hace dentro de la colectividad.
Obviamente que en las zonas rurales, particularmente del altiplano y los valles, sigue vigente aun la coincidencia entre pertenencia étnica y pertenencia social, pero a decreciente escala, a causa de la imparable migración campo-ciudad. Algo no muy representativo, por cierto, demográficamente hablando, si se toma en cuenta que casi el 70% de la población boliviana, actualmente, vive ya en las ciudades. Es urbana. La citada coincidencia no invalida el calificativo de ‘campesino’ para el habitante rural, que es el que realmente corresponde a quien los ultranativistas siguen clasificando de ‘indígena’ u ‘originario’. Pertenencia social transitoria, por lo demás, la misma. Más temprano que tarde, el titular de ella, al llegar a la ciudad, la cambia por cualquier otra, siempre y cuando, naturalmente, la economía personal o familiar le garantice el respectivo ‘status’.
A donde vamos es a señalar la necesidad de que en Bolivia nominemos y tratemos a nuestros compatriotas de origen aimara, quechua o tupí-guaraní como lo que realmente son y no como los ideologizados de siempre quieren que se les trate para beneficio político propio.
Y no sólo eso, sino también beneficiarlos con programas de gobierno que garanticen la inclusión social de los que todavía quedan en el agro y mejoren las oportunidades laborales y niveles productivos de los que ya viven en las ciudades.
http://www.eldeber.com.bo/2006/20061016/editorial.html
Más que de razas o etnias, en Bolivia tendríamos que hablar de clases sociales. Así lo manda, en forma incuestionable, cualquier repaso de la actual demografía en Bolivia que tome en cuenta ambos parámetros. Los aimaras, quechuas y tupi-guaraníes podrán ser ‘indígenas’ para antropólogos de ciertas ‘ONG’ u ‘originarios’, así como para ultranativistas nostálgicos del Collasuyo, pero para el sociólogo serio son otra cosa. ¿Qué? Pues, campesinos. Es la definición compatible con la ruralidad inherente no sólo a su existencia, sino a sus medios de vida (agricultura primaria). Pertenecen a la clase asalariada u obrera los mestizos, aimaras y quechuas sujetos a relaciones obrero-patronales en la troncal La Paz-El Alto-Cochabamba-Santa Cruz. Son de clase media baja cuantos ‘indígenas’ u ‘originarios’ migraron del campo a la ciudad a recalar en la economía informal (artesanal, ferial, etc.) y convertirse, en cierto porcentaje, en ‘microempresarios’ y, los más, en “trabajadores por cuenta propia”. Estos ex ‘indígenas’ comparten tan abigarrado espacio con mestizos o ‘cholos’, así como con blancoides que también se dedican a lo mismo. En la clase media a secas encontramos también aimaras y quechuas de segunda y tercera generación repartidos en actividades profesionales y el empleo público o privado, junto a mestizos y blancoides. Por cierto que no brillan por su ausencia los rostros y apellidos de originarios e indígenas en los estratos superiores, aunque son criollos y mestizos quienes constituyen la mayoría que en este nivel se dedica a la industria, comercio y la actividad empresarial.
En síntesis, desde el punto de vista de la pertenencia racial, en los sectores de la estructura social del país tenemos de todo. Tanto que ésta se semeja más a puchero que a sopa única. Entre nosotros, igual que en cualquier país del mundo, el ‘status’ social no se halla en la piel, los ojos o el pelo, sino en la billetera. Es decir, en lo que se tiene y en lo que se hace dentro de la colectividad.
Obviamente que en las zonas rurales, particularmente del altiplano y los valles, sigue vigente aun la coincidencia entre pertenencia étnica y pertenencia social, pero a decreciente escala, a causa de la imparable migración campo-ciudad. Algo no muy representativo, por cierto, demográficamente hablando, si se toma en cuenta que casi el 70% de la población boliviana, actualmente, vive ya en las ciudades. Es urbana. La citada coincidencia no invalida el calificativo de ‘campesino’ para el habitante rural, que es el que realmente corresponde a quien los ultranativistas siguen clasificando de ‘indígena’ u ‘originario’. Pertenencia social transitoria, por lo demás, la misma. Más temprano que tarde, el titular de ella, al llegar a la ciudad, la cambia por cualquier otra, siempre y cuando, naturalmente, la economía personal o familiar le garantice el respectivo ‘status’.
A donde vamos es a señalar la necesidad de que en Bolivia nominemos y tratemos a nuestros compatriotas de origen aimara, quechua o tupí-guaraní como lo que realmente son y no como los ideologizados de siempre quieren que se les trate para beneficio político propio.
Y no sólo eso, sino también beneficiarlos con programas de gobierno que garanticen la inclusión social de los que todavía quedan en el agro y mejoren las oportunidades laborales y niveles productivos de los que ya viven en las ciudades.
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Fundamentalismo Indigena
domingo, 2 de septiembre de 2007
Conspiradores 2-Sep-2007
Por: CAYO SALINAS
http://www.lostiempos.com/noticias/02-09-07/02_09_07_pv1.php
Mi ego ha sido profundamente sacudido. Ser incluido en un listado donde se encuentran respetados e insignes profesionales bolivianos no es cosa de todos los días, y menos que la lista haya sido presentada nada más y nada menos que por el ya célebre Ministro de la Presidencia. ¡Carajo, que honor!, ser acusado de "conspirador" por uno de los gobiernos más incapaces e ineptos de los últimos treinta años es algo que muy pocas veces sucede y serlo, por ser crítico de una gestión gubernamental que privilegia el odio racial, la confrontación y la negación de la universalidad que representa lo mestizo, deja clara, para mí, la postura pública que siempre he mantenido en torno al gobierno precisamente por alentar ese discurso. Que sean comprobadamente incapaces para manejar una economía que no por virtud del gobierno sino merced a años de reformas llevadas a cabo en el país con el consiguiente sacrificio que representó para todos y, por supuesto, al inmejorable contexto internacional (inexist nte los últimos 25 años ya que no éramos potencia gasífera, nuestros recursos naturales no valían lo que hoy valen, nuestra deuda externa pactada años atrás para su condonación recién ahora se efectiviza y no teníamos los 700 millones de dólares anuales de remesas del exterior)
, ya no es culpa ni suya ni de los "conspiradores". El que es chambón, así haya bonanza, chambón nomás es. Por lo tanto, que nuestro célebre personaje no venga con aquello de que tengo nexos con la Embajada de los EE.UU, que soy consultor de USAID o que recibo de esa agencia dineros para "conspirar" contra el gobierno de Evo Morales. Seguramente por falta de espacio Dn. Juan Ramón se olvidó anotar a la inmensa cantidad de bolivianos que esta semana acudimos a la convocatoria de nuestros entes cívicos en un paro inédito que demostró que en Bolivia no estamos dispuestos a tolerar se violen nuestros derechos constitucionales y se imponga un régimen de terror similar al de la dictadura civil de Castro y Chávez. Si eso es "conspirar" ¡que viva la conspiración!
Se olvidaron de todos esos "conspiradores" que día a día se preguntan cómo es posible que estemos siendo azotados por la irracionalidad, desatino, violencia y que todo ello esté siendo propiciado por el gobierno, quien por el contrario, y por mandato constitucional, debería ser el forjador de un discurso que privilegie el fortalecimiento del sistema democrático, de la protección, garantía y seguridad jurídica para que todos ejerzamos nuestros derechos constitucionales en plena libertad y, por supuesto, el que aliente un futuro donde un aliado natural sea el Estado y en él, el gobierno de turno.
Como nada de eso sucede, porque la comparsa masista busca consolidar nomenclaturas en detrimento del Estado de Derecho y de la democracia, entonces bien vale distraer la atención ciudadana elaborando listados y controvirtiendo las relaciones con la primera potencia del mundo, EE.UU, que no es poca cosa, porque no es un país perdido en algún punto del planeta ni está en la mente de algún cuentista o novelista, es bien grandote y poderoso. Entonces, ¿por qué violentar las relaciones con ese país, cuando lo correcto es, y lo sabe el gobierno, adoptar una conducta diplomática, pero diplomática de verdad, que nos beneficie en términos de gestar acuerdos de complementación económica y pactos de integración que protejan la renovación del ATPDEA y otros futuros y posibles pactos comerciales?. Ennoblecer poses dogmáticas, fundamentalistas, impropias para el siglo XXI, atacando a EE.UU por ser EE.UU, es incomprensible. Hacer uso de mi nombre y de otros tantos ciudadanos para tender una cortina de humo buscando "chivos expiatorios" donde no los hay, demuestra poco tino así fuera consultor de USAID, que no lo soy y que nada de malo tendría si lo fuera.
Vuelo a las ocurrencias de Don Juan Ramón y ¿sabe qué? me produce profundo dolor observar cómo estamos echando por la borda la histórica oportunidad de revertir nuestros niveles de atraso y pobreza al observar cómo un Ministro de Estado pierde el tiempo con bravuconadas carentes de sindéresis y sustento, cuando lo que debería estar haciendo es trabajar, para el bien de todos los bolivianos, reconociendo a nombre del gobierno - es de hombres hidalgos hacerlo cuando se comete un error - que ante los errores que se incurren a la hora de conducir el Estado, se hará una promesa para recomponer conductas, actitudes, discursos y dar paso así a la eficiencia a tiempo de ejercer la función pública.
Qué lamentable que a estas alturas nos hayamos topado con un gobierno que se empeña en hacer las cosas tan pero tan mal, que lo único que les preocupa es imponer la presidencia vitalicia, el reparto de cheques venezolanos, la toma de ciudades por campesinos y ponchos rojos sin considerar que el mundo avanza tan vertiginosamente que estamos perdiendo la posta en la que quizá sea la última oportunidad para crecer y desarrollarnos como deseamos todos.
Y a ver si Dn. Juan Ramón me da una mano para ser consultor de USAID, quizá así entienda a qué se debió su dislate, mientras tanto, cuidadito que lo vean leyendo este artículo, podría pasar a la lista de "conspiradores". Hasta el próximo domingo si nada raro ocurre.
http://www.lostiempos.com/noticias/02-09-07/02_09_07_pv1.php
Mi ego ha sido profundamente sacudido. Ser incluido en un listado donde se encuentran respetados e insignes profesionales bolivianos no es cosa de todos los días, y menos que la lista haya sido presentada nada más y nada menos que por el ya célebre Ministro de la Presidencia. ¡Carajo, que honor!, ser acusado de "conspirador" por uno de los gobiernos más incapaces e ineptos de los últimos treinta años es algo que muy pocas veces sucede y serlo, por ser crítico de una gestión gubernamental que privilegia el odio racial, la confrontación y la negación de la universalidad que representa lo mestizo, deja clara, para mí, la postura pública que siempre he mantenido en torno al gobierno precisamente por alentar ese discurso. Que sean comprobadamente incapaces para manejar una economía que no por virtud del gobierno sino merced a años de reformas llevadas a cabo en el país con el consiguiente sacrificio que representó para todos y, por supuesto, al inmejorable contexto internacional (inexist nte los últimos 25 años ya que no éramos potencia gasífera, nuestros recursos naturales no valían lo que hoy valen, nuestra deuda externa pactada años atrás para su condonación recién ahora se efectiviza y no teníamos los 700 millones de dólares anuales de remesas del exterior)
, ya no es culpa ni suya ni de los "conspiradores". El que es chambón, así haya bonanza, chambón nomás es. Por lo tanto, que nuestro célebre personaje no venga con aquello de que tengo nexos con la Embajada de los EE.UU, que soy consultor de USAID o que recibo de esa agencia dineros para "conspirar" contra el gobierno de Evo Morales. Seguramente por falta de espacio Dn. Juan Ramón se olvidó anotar a la inmensa cantidad de bolivianos que esta semana acudimos a la convocatoria de nuestros entes cívicos en un paro inédito que demostró que en Bolivia no estamos dispuestos a tolerar se violen nuestros derechos constitucionales y se imponga un régimen de terror similar al de la dictadura civil de Castro y Chávez. Si eso es "conspirar" ¡que viva la conspiración!
Se olvidaron de todos esos "conspiradores" que día a día se preguntan cómo es posible que estemos siendo azotados por la irracionalidad, desatino, violencia y que todo ello esté siendo propiciado por el gobierno, quien por el contrario, y por mandato constitucional, debería ser el forjador de un discurso que privilegie el fortalecimiento del sistema democrático, de la protección, garantía y seguridad jurídica para que todos ejerzamos nuestros derechos constitucionales en plena libertad y, por supuesto, el que aliente un futuro donde un aliado natural sea el Estado y en él, el gobierno de turno.
Como nada de eso sucede, porque la comparsa masista busca consolidar nomenclaturas en detrimento del Estado de Derecho y de la democracia, entonces bien vale distraer la atención ciudadana elaborando listados y controvirtiendo las relaciones con la primera potencia del mundo, EE.UU, que no es poca cosa, porque no es un país perdido en algún punto del planeta ni está en la mente de algún cuentista o novelista, es bien grandote y poderoso. Entonces, ¿por qué violentar las relaciones con ese país, cuando lo correcto es, y lo sabe el gobierno, adoptar una conducta diplomática, pero diplomática de verdad, que nos beneficie en términos de gestar acuerdos de complementación económica y pactos de integración que protejan la renovación del ATPDEA y otros futuros y posibles pactos comerciales?. Ennoblecer poses dogmáticas, fundamentalistas, impropias para el siglo XXI, atacando a EE.UU por ser EE.UU, es incomprensible. Hacer uso de mi nombre y de otros tantos ciudadanos para tender una cortina de humo buscando "chivos expiatorios" donde no los hay, demuestra poco tino así fuera consultor de USAID, que no lo soy y que nada de malo tendría si lo fuera.
Vuelo a las ocurrencias de Don Juan Ramón y ¿sabe qué? me produce profundo dolor observar cómo estamos echando por la borda la histórica oportunidad de revertir nuestros niveles de atraso y pobreza al observar cómo un Ministro de Estado pierde el tiempo con bravuconadas carentes de sindéresis y sustento, cuando lo que debería estar haciendo es trabajar, para el bien de todos los bolivianos, reconociendo a nombre del gobierno - es de hombres hidalgos hacerlo cuando se comete un error - que ante los errores que se incurren a la hora de conducir el Estado, se hará una promesa para recomponer conductas, actitudes, discursos y dar paso así a la eficiencia a tiempo de ejercer la función pública.
Qué lamentable que a estas alturas nos hayamos topado con un gobierno que se empeña en hacer las cosas tan pero tan mal, que lo único que les preocupa es imponer la presidencia vitalicia, el reparto de cheques venezolanos, la toma de ciudades por campesinos y ponchos rojos sin considerar que el mundo avanza tan vertiginosamente que estamos perdiendo la posta en la que quizá sea la última oportunidad para crecer y desarrollarnos como deseamos todos.
Y a ver si Dn. Juan Ramón me da una mano para ser consultor de USAID, quizá así entienda a qué se debió su dislate, mientras tanto, cuidadito que lo vean leyendo este artículo, podría pasar a la lista de "conspiradores". Hasta el próximo domingo si nada raro ocurre.
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Persecución Política
¡Tambores de guerra...! 2-sep-2007
Por: CAYETANO LLOBET T.
http://www.lostiempos.com/noticias/02-09-07/02_09_07_pv2.php
La simplicidad del proyecto Evo --quedarme cuanto pueda y como sea-- pasa, sí o sí, por la aprobación de un texto constitucional que le sirva de formalización jurídica. Fracasó --porque son unos chambones-- en su primer intento de un año de Constituyente. Logró -porque los de Podemos también son unos chambones-- que le otorgaran tiempo de descuento. Y en el primer minuto de ese tiempo adicional, en vez de meter el gol de la aprobación en grande de su proyecto constitucional, ¡se le ocurre la resolución sobre la exclusión del tema de la capitalidad! Cierto, pensando que al quedar bien con su base política más importante, La Paz, garantizaba una buena finalización del partido... ¡pero el público se le metió a la cancha!
De ahí en adelante, sólo le quedaba la opción del despelote. Los chuquisaqueños efectuaron la ocupación territorial de su lugar y la policía de exportación enviada con bombos y platillos por el Ministro Rada, hizo el más soberano de los ridículos. Evo Morales y sus muchachos se metieron a un túnel del que sólo pueden salir por la fuerza. La Asamblea no puede salir de Sucre, no tiene otra sede y la Asamblea es el vientre alquilado que contiene el nuevo feto constitucional legalizador de la dictadura civil vitalicia. Si no hay nuevo texto, no hay reelección.
Pero Sucre está territorialmente ocupado por los chuquisaqueños. Su último nexo oficial con el Estado está roto: ya no hay Prefecto. Y le toca nada menos que al Vicepresidente, recuperando su espíritu guerrero de Warisata, anunciar la reconquista física de Sucre por cien mil efectivos, el 10 de septiembre. Serán los guardianes físicos de la media hora de reunión que necesita el MAS para el parto del mounstrito totalitario.
Hasta ese Día D, el 10 de septiembre, distracción y circo políticos. Mucho alboroto por la injerencia estadounidense, solemnes himnos y proclamas de soberanía y reiteración de que el discurso antiimperialista pede ser políticamente rentable. Justo en el momento en el que el país repudia otra injerencia, la de Venezuela, y contempla azorado el proceso de domesticación gubernamental y militar ante los nuevos señores distribuidores de cheques.
Más alboroto por la presencia y financiamiento de supuestos "traidores a la Patria", vinculados a alguna ONG. Irónico, por lo demás, viniendo del gobierno más vinculado a las ONG en la historia de Bolivia, el más dependiente de los consejos de esos miles de vivos "expertos", el gobierno con menos derecho de todos los conocidos a hablar de injerencia extranjera.
Son las distracciones anteriores. Porque comienzan a hacer sonar muy fuerte sus tambores de guerra. Porque ya saben, además, que no les está resultando muy fácil. El paro de los seis departamentos y la creación de la Junta Democrática de Bolivia no son datos menores. Si en el gobierno queda un milímetro de sensatez, tendrían que saber que están logrando, a partir de Sucre, la organización de una suerte de resistencia nacional fundada en la reivindicación democrática.
Cuado se decantan las verdaderas intenciones, se simplifican los vocabularios y se facilitan las polarizaciones. Todas las reivindicaciones masistas, etnocentristas, indigenistas, plurinacionales, comunitarias, se reducen a una: poder autoritario indefinido. Todas las resistencias regionales --capitalidades, autonomías, regalías-- se concentran en una: democracia a toda costa. ¡Así suenan los tambores de guerra!
http://www.lostiempos.com/noticias/02-09-07/02_09_07_pv2.php
La simplicidad del proyecto Evo --quedarme cuanto pueda y como sea-- pasa, sí o sí, por la aprobación de un texto constitucional que le sirva de formalización jurídica. Fracasó --porque son unos chambones-- en su primer intento de un año de Constituyente. Logró -porque los de Podemos también son unos chambones-- que le otorgaran tiempo de descuento. Y en el primer minuto de ese tiempo adicional, en vez de meter el gol de la aprobación en grande de su proyecto constitucional, ¡se le ocurre la resolución sobre la exclusión del tema de la capitalidad! Cierto, pensando que al quedar bien con su base política más importante, La Paz, garantizaba una buena finalización del partido... ¡pero el público se le metió a la cancha!
De ahí en adelante, sólo le quedaba la opción del despelote. Los chuquisaqueños efectuaron la ocupación territorial de su lugar y la policía de exportación enviada con bombos y platillos por el Ministro Rada, hizo el más soberano de los ridículos. Evo Morales y sus muchachos se metieron a un túnel del que sólo pueden salir por la fuerza. La Asamblea no puede salir de Sucre, no tiene otra sede y la Asamblea es el vientre alquilado que contiene el nuevo feto constitucional legalizador de la dictadura civil vitalicia. Si no hay nuevo texto, no hay reelección.
Pero Sucre está territorialmente ocupado por los chuquisaqueños. Su último nexo oficial con el Estado está roto: ya no hay Prefecto. Y le toca nada menos que al Vicepresidente, recuperando su espíritu guerrero de Warisata, anunciar la reconquista física de Sucre por cien mil efectivos, el 10 de septiembre. Serán los guardianes físicos de la media hora de reunión que necesita el MAS para el parto del mounstrito totalitario.
Hasta ese Día D, el 10 de septiembre, distracción y circo políticos. Mucho alboroto por la injerencia estadounidense, solemnes himnos y proclamas de soberanía y reiteración de que el discurso antiimperialista pede ser políticamente rentable. Justo en el momento en el que el país repudia otra injerencia, la de Venezuela, y contempla azorado el proceso de domesticación gubernamental y militar ante los nuevos señores distribuidores de cheques.
Más alboroto por la presencia y financiamiento de supuestos "traidores a la Patria", vinculados a alguna ONG. Irónico, por lo demás, viniendo del gobierno más vinculado a las ONG en la historia de Bolivia, el más dependiente de los consejos de esos miles de vivos "expertos", el gobierno con menos derecho de todos los conocidos a hablar de injerencia extranjera.
Son las distracciones anteriores. Porque comienzan a hacer sonar muy fuerte sus tambores de guerra. Porque ya saben, además, que no les está resultando muy fácil. El paro de los seis departamentos y la creación de la Junta Democrática de Bolivia no son datos menores. Si en el gobierno queda un milímetro de sensatez, tendrían que saber que están logrando, a partir de Sucre, la organización de una suerte de resistencia nacional fundada en la reivindicación democrática.
Cuado se decantan las verdaderas intenciones, se simplifican los vocabularios y se facilitan las polarizaciones. Todas las reivindicaciones masistas, etnocentristas, indigenistas, plurinacionales, comunitarias, se reducen a una: poder autoritario indefinido. Todas las resistencias regionales --capitalidades, autonomías, regalías-- se concentran en una: democracia a toda costa. ¡Así suenan los tambores de guerra!
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Totalitarismo y Demagogia
De potencia a potencia 1-Sep-2007
Manfredo Kempff Suárez
http://www.la-razon.com/versiones/20070901_006016/nota_246_474284.htm
El Ribbentrop nativo (Choquehuanca), se dejó ganar de mano nuevamente con el Goebbels del Palacio Quemado, en un ultimátum único por su virulencia, que el Gobierno indígena y comunitario de Bolivia le lanzó a los Estados Unidos. Cuando me llamaron a ver la televisión y me ubiqué en mi butaquita, no podía creer lo que estaba mirado y oyendo. Bolivia abofeteaba, de potencia a potencia, a los gringos. El tono del portavoz gubernamental era como el de un Goebbels enfurecido después de Stalingrado, advirtiéndole a los Estados Unidos que no se le permitiría, “ni un solo día más”, que conspire contra la libertad de los bolivianos y que ofenda la dignidad nacional. “¡Coño!”, me dije.
¿Pero a qué se debía toda esta iracundia del Gobierno indígena y comunitario? ¿Qué había sucedido? Pues nada menos que tienen serias sospechas (evidencias dicen) que el embajador estadounidense Philip Goldberg se reúne con la dirigencia de la tan temida media luna, para conspirar contra Evo Morales, que al mero estilo del Führer, había dicho a su cuerpo de embajadores chupamedias que estaban con el puño en alto, que tomaría “decisiones radicales” contra los diplomáticos extranjeros que hacen política en el país. Creí que SE se refería, furioso, a los embajadores de Venezuela y Cuba que, efectivamente, se meten hasta las narices en la política nacional, pero se había tratado de Philip Goldberg, que, entre nosotros, no tiene la apariencia ni la actitud de James Bond, ni parece que su Gobierno le hubiera dado licencia para matar.
El portavoz acusó de traidores a los bolivianos que trabajaban con la cooperación estadounidense (Usaid) y los acusó de gonistas, tutistas y mesistas. Cuando vi la lista de los presuntos traidores, me dije: “Pero si éste debería ser el gabinete de Evo Morales para que saque a Bolivia del atolladero en que se encuentra”. ¡Cómo que traidores! Un grupo estupendo de profesionales de primer nivel que han estudiado en libros y no en arrugas de viejos. ¿Qué nos está pasando? ¿El Gobierno se siente tan desportillado que ya lo espanta un grupo de ciudadanos civilizados?
Hasta el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, tuvo que negar que EEUU quisiera derrocar a SE y la primera potencia del mundo, casi de rodillas, juró, a través de Casey, que los estadounidenses no conspiraban, que más bien cooperaban con Bolivia desde hace años, y que deseaban seguir cooperándonos. Yo pensaba, sentado en mi butaquita: “¿Y qué va a suceder con el ATPDEA? ¿Con qué cara vamos a mandar a nuestros vagabundos negociadores a pedir ampliaciones de plazos? ¿Cómo le vamos a pedir favores a los conspiradores?”.
Es que, además, rogamos por la ampliación del ATPDEA y resulta que hay informes de que se han cuadruplicado los cultivos de coca en Yungas. Tal vez ahí está la bronca del Gobierno contra el embajador Goldberg, en que él sabe —y lo ha dicho públicamente— que la producción de coca ya está llegando a niveles inaceptables. Y los mandamases de la república cocalera se enfurecen, y, seguros del respaldo militar de Venezuela y del “Mussolini tropical”, le gritan a los Estados Unidos que son unos intrigantes complotadores. Es la calca perfecta de lo que han hecho siempre Cuba y Venezuela: vociferar contra los gringos, aunque los gringos no les tiren ni cuarto de pelota. Pero no cabe duda de que el eje La Habana-Caracas-La Paz quiere guerra; el ALBA quiere derrotar y humillar a los EEUU. Ojalá que al Gobierno indígena y comunitario no se le ocurra querer zurrar también a chilenos y peruanos juntos, aprovechando de los cuarteles que han puesto los venezolanos en las fronteras y de las Kalashnikov que tienen de a miles. Ahí sí que nos fregamos.
¿Cómo el Gobierno puede hablar de ONG estadounidenses? ¿Acaso el gabinete completo de SE no está compuesto por ex funcionarios de ONG? Pero si las ONG han llevado a Evo Morales al poder y todo el mundo lo sabe. Y las ONG siguen mandando en Bolivia, haciendo y deshaciendo con la política y la economía. ¿O no es así?
http://www.la-razon.com/versiones/20070901_006016/nota_246_474284.htm
El Ribbentrop nativo (Choquehuanca), se dejó ganar de mano nuevamente con el Goebbels del Palacio Quemado, en un ultimátum único por su virulencia, que el Gobierno indígena y comunitario de Bolivia le lanzó a los Estados Unidos. Cuando me llamaron a ver la televisión y me ubiqué en mi butaquita, no podía creer lo que estaba mirado y oyendo. Bolivia abofeteaba, de potencia a potencia, a los gringos. El tono del portavoz gubernamental era como el de un Goebbels enfurecido después de Stalingrado, advirtiéndole a los Estados Unidos que no se le permitiría, “ni un solo día más”, que conspire contra la libertad de los bolivianos y que ofenda la dignidad nacional. “¡Coño!”, me dije.
¿Pero a qué se debía toda esta iracundia del Gobierno indígena y comunitario? ¿Qué había sucedido? Pues nada menos que tienen serias sospechas (evidencias dicen) que el embajador estadounidense Philip Goldberg se reúne con la dirigencia de la tan temida media luna, para conspirar contra Evo Morales, que al mero estilo del Führer, había dicho a su cuerpo de embajadores chupamedias que estaban con el puño en alto, que tomaría “decisiones radicales” contra los diplomáticos extranjeros que hacen política en el país. Creí que SE se refería, furioso, a los embajadores de Venezuela y Cuba que, efectivamente, se meten hasta las narices en la política nacional, pero se había tratado de Philip Goldberg, que, entre nosotros, no tiene la apariencia ni la actitud de James Bond, ni parece que su Gobierno le hubiera dado licencia para matar.
El portavoz acusó de traidores a los bolivianos que trabajaban con la cooperación estadounidense (Usaid) y los acusó de gonistas, tutistas y mesistas. Cuando vi la lista de los presuntos traidores, me dije: “Pero si éste debería ser el gabinete de Evo Morales para que saque a Bolivia del atolladero en que se encuentra”. ¡Cómo que traidores! Un grupo estupendo de profesionales de primer nivel que han estudiado en libros y no en arrugas de viejos. ¿Qué nos está pasando? ¿El Gobierno se siente tan desportillado que ya lo espanta un grupo de ciudadanos civilizados?
Hasta el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, tuvo que negar que EEUU quisiera derrocar a SE y la primera potencia del mundo, casi de rodillas, juró, a través de Casey, que los estadounidenses no conspiraban, que más bien cooperaban con Bolivia desde hace años, y que deseaban seguir cooperándonos. Yo pensaba, sentado en mi butaquita: “¿Y qué va a suceder con el ATPDEA? ¿Con qué cara vamos a mandar a nuestros vagabundos negociadores a pedir ampliaciones de plazos? ¿Cómo le vamos a pedir favores a los conspiradores?”.
Es que, además, rogamos por la ampliación del ATPDEA y resulta que hay informes de que se han cuadruplicado los cultivos de coca en Yungas. Tal vez ahí está la bronca del Gobierno contra el embajador Goldberg, en que él sabe —y lo ha dicho públicamente— que la producción de coca ya está llegando a niveles inaceptables. Y los mandamases de la república cocalera se enfurecen, y, seguros del respaldo militar de Venezuela y del “Mussolini tropical”, le gritan a los Estados Unidos que son unos intrigantes complotadores. Es la calca perfecta de lo que han hecho siempre Cuba y Venezuela: vociferar contra los gringos, aunque los gringos no les tiren ni cuarto de pelota. Pero no cabe duda de que el eje La Habana-Caracas-La Paz quiere guerra; el ALBA quiere derrotar y humillar a los EEUU. Ojalá que al Gobierno indígena y comunitario no se le ocurra querer zurrar también a chilenos y peruanos juntos, aprovechando de los cuarteles que han puesto los venezolanos en las fronteras y de las Kalashnikov que tienen de a miles. Ahí sí que nos fregamos.
¿Cómo el Gobierno puede hablar de ONG estadounidenses? ¿Acaso el gabinete completo de SE no está compuesto por ex funcionarios de ONG? Pero si las ONG han llevado a Evo Morales al poder y todo el mundo lo sabe. Y las ONG siguen mandando en Bolivia, haciendo y deshaciendo con la política y la economía. ¿O no es así?
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Fundamentalismo Indigena Nazi
sábado, 1 de septiembre de 2007
Los MAS impostores 1-Sep-2007
http://www.lostiempos.com/noticias/01-09-07/01_09_07_pv7.php
Cuando el 18 de diciembre de 2005 el pueblo boliviano decidió votar MASivamente por Evo Morales, creo que lo hizo pensando fundamentalmente en que era necesario un cambio radical en la forma como hasta ese momento se había gobernado el país. Ya en las elecciones generales del 2002 el pueblo boliviano demandaba cambio, pero una estrategia de desprestigio de los de siempre, más los "errores" del cambio positivo negaron la oportunidad de un cambio moderado.
A más de 19 meses de gobierno, lo único que ha cambiado son los actores "es la misma chola con otra pollera". Pero veamos las cuatro patas de la impostura.
Nos ofrecieron nacionalización de los hidrocarburos y lo único que han nacionalizado léase confiscado son las acciones de los bolivianos en las empresas capitalizadas en el rubro de hidrocarburos. Decía un titular de un semanario que "Las petroleras se quedan, los bolivianos se van", es decir solo se ha procedido a la migración de contratos con las diabólicas transnacionalespetroleras, en algunos casos con mejores condiciones que las que tenían con la Ley de Goni. Pero eso sí, se llenan la boca que los ingresos por los hidrocarburos han mejorado y se olvidan de explicarle a la gente que gracias al señor Bush y su guerrita en Irak, los precios internacionales de los hidrocarburos se han disparado, y que los ingresos adicionales (IDH) también son gracias a la Ley 3058 de Hidrocarburos sancionada y promulgada por Hormando Vaca Diez; a la cual el MAS se opuso. Y encima, hoy la población gracias a la nacionalización tiene que hacer maravillas para conseguir una garrafa de gas (GLP) y peor aun tendremos que importar GLP.
Chantajearon a parte de la población prometiendo que si el Movimiento Al Socialismo llegaba al gobierno, se acababan los bloqueos, paros y marchas. Y lo único que hemos tenido ha sido enfrentamientos en Huanuni, Yapacaní, San Julián, Cochabamba, Yacuiba y vamos una treintena de bolivianos muertos a partir de incentivar la confrontación. Primero entre mineros, después entre campesinos y colonizadores, luego entre citadinos y campesinos, entre policías, ataques contra el Tribunal Constitucional y el Poder Judicial en su conjunto y después ¿entre quienes MAS será?
Nos ofrecieron rEVOlución moral, y lo único que hemos tenido ha sido Morales en la Aduana, Morales en YPFB, Morales en Impuestos Internos, Morales en la Constituyente, y cuando no son Morales por su cualidad Moral, son asesores extranjeros en Palacio de Gobierno, en la Cancillería, en la Asamblea Constituyente. Con un Alvarado premiado como Encargado de Negocios en Venezuela, después de haber firmado contratos chuecos para contrabandear hidrocarburos, con un Patzi que hasta ahora no explica qué hizo con el dinero los maestros y la compra fraudulenta de las computadoras, con un Morales en Yacimientos y sus Rugarts que negociaron contratos petroleros en contra de los intereses del Estado, con un Salvatierra que no sabe a quién vendió, perdón entregó los tractores en el Departamento de Santa Cruz, con una mAlicia que como premio de haber quemado la Prefectura de Cochabamba la envían de "diplomática" a Bruselas, con avales y unos pasaportes… bueno ya me cansé y seguro ustedes también.
Nos ofrecieron una Asamblea Constituyente para "Refundar Bolivia para vivir bien" pretendiendo ser "…no sólo gobierno sino también poder. Un poder que no usaremos para excluir a nadie, sino para construir una Bolivia justa, digna y soberana, capaz de albergar a todos los bolivianos y bolivianas. Es un proyecto de unidad nacional…" y parece que lo único que quieren es imponer a la fuerza y con mañuderías "…un Estado Unitario Plurinacional Comunitario y la autodeterminación de naciones originarias, pueblos indígenas y campesinas". Es decir, que la mayoría de los bolivianos quedemos excluidos, discriminados y sometidos a intereses foráneos que intentan reconstruir la Unión de Repúblicas Socialistas, a través de Soviets que limiten la libertad, la democracia y que la economía pase a control total del Estado, privando la capacidad autónoma de la sociedad boliviana. Y en última instancia parece que en caso que el pueblo boliviano no acepte esta propuesta están dispuestos a retroceder temporalmente en su proyecto hegemónico, siempre y cuando se le garantice a Evo Morales la reelección indefinida para después hacer de nosotros lo que quiera su cuasi Dios.
Si todo esto, no los convierte en los MAS impostores, disculpen el impostor soy yo.
Cuando el 18 de diciembre de 2005 el pueblo boliviano decidió votar MASivamente por Evo Morales, creo que lo hizo pensando fundamentalmente en que era necesario un cambio radical en la forma como hasta ese momento se había gobernado el país. Ya en las elecciones generales del 2002 el pueblo boliviano demandaba cambio, pero una estrategia de desprestigio de los de siempre, más los "errores" del cambio positivo negaron la oportunidad de un cambio moderado.
A más de 19 meses de gobierno, lo único que ha cambiado son los actores "es la misma chola con otra pollera". Pero veamos las cuatro patas de la impostura.
Nos ofrecieron nacionalización de los hidrocarburos y lo único que han nacionalizado léase confiscado son las acciones de los bolivianos en las empresas capitalizadas en el rubro de hidrocarburos. Decía un titular de un semanario que "Las petroleras se quedan, los bolivianos se van", es decir solo se ha procedido a la migración de contratos con las diabólicas transnacionalespetroleras, en algunos casos con mejores condiciones que las que tenían con la Ley de Goni. Pero eso sí, se llenan la boca que los ingresos por los hidrocarburos han mejorado y se olvidan de explicarle a la gente que gracias al señor Bush y su guerrita en Irak, los precios internacionales de los hidrocarburos se han disparado, y que los ingresos adicionales (IDH) también son gracias a la Ley 3058 de Hidrocarburos sancionada y promulgada por Hormando Vaca Diez; a la cual el MAS se opuso. Y encima, hoy la población gracias a la nacionalización tiene que hacer maravillas para conseguir una garrafa de gas (GLP) y peor aun tendremos que importar GLP.
Chantajearon a parte de la población prometiendo que si el Movimiento Al Socialismo llegaba al gobierno, se acababan los bloqueos, paros y marchas. Y lo único que hemos tenido ha sido enfrentamientos en Huanuni, Yapacaní, San Julián, Cochabamba, Yacuiba y vamos una treintena de bolivianos muertos a partir de incentivar la confrontación. Primero entre mineros, después entre campesinos y colonizadores, luego entre citadinos y campesinos, entre policías, ataques contra el Tribunal Constitucional y el Poder Judicial en su conjunto y después ¿entre quienes MAS será?
Nos ofrecieron rEVOlución moral, y lo único que hemos tenido ha sido Morales en la Aduana, Morales en YPFB, Morales en Impuestos Internos, Morales en la Constituyente, y cuando no son Morales por su cualidad Moral, son asesores extranjeros en Palacio de Gobierno, en la Cancillería, en la Asamblea Constituyente. Con un Alvarado premiado como Encargado de Negocios en Venezuela, después de haber firmado contratos chuecos para contrabandear hidrocarburos, con un Patzi que hasta ahora no explica qué hizo con el dinero los maestros y la compra fraudulenta de las computadoras, con un Morales en Yacimientos y sus Rugarts que negociaron contratos petroleros en contra de los intereses del Estado, con un Salvatierra que no sabe a quién vendió, perdón entregó los tractores en el Departamento de Santa Cruz, con una mAlicia que como premio de haber quemado la Prefectura de Cochabamba la envían de "diplomática" a Bruselas, con avales y unos pasaportes… bueno ya me cansé y seguro ustedes también.
Nos ofrecieron una Asamblea Constituyente para "Refundar Bolivia para vivir bien" pretendiendo ser "…no sólo gobierno sino también poder. Un poder que no usaremos para excluir a nadie, sino para construir una Bolivia justa, digna y soberana, capaz de albergar a todos los bolivianos y bolivianas. Es un proyecto de unidad nacional…" y parece que lo único que quieren es imponer a la fuerza y con mañuderías "…un Estado Unitario Plurinacional Comunitario y la autodeterminación de naciones originarias, pueblos indígenas y campesinas". Es decir, que la mayoría de los bolivianos quedemos excluidos, discriminados y sometidos a intereses foráneos que intentan reconstruir la Unión de Repúblicas Socialistas, a través de Soviets que limiten la libertad, la democracia y que la economía pase a control total del Estado, privando la capacidad autónoma de la sociedad boliviana. Y en última instancia parece que en caso que el pueblo boliviano no acepte esta propuesta están dispuestos a retroceder temporalmente en su proyecto hegemónico, siempre y cuando se le garantice a Evo Morales la reelección indefinida para después hacer de nosotros lo que quiera su cuasi Dios.
Si todo esto, no los convierte en los MAS impostores, disculpen el impostor soy yo.
lunes, 27 de agosto de 2007
La visión de país del MAS. 27-Ago-2007
Jorge E. Ávila Antelo
http://www.eldeber.com.bo/2007/2007-08-27/vernotaopinion.php?id=070826205658
Declarar a Bolivia un Estado unitario, plurinacional y comunitario tiene connotaciones muy complejas que merecen ser analizadas objetivamente.
Lo ‘unitario’, ‘plurinacional’ y ‘comunitario’ implica: más centralismo, división, absolutismo y negación de las autonomías departamentales, y más abuso o revancha de las mayorías, a las que el MAS llama ‘organizaciones sociales’, y que en los hechos son simples organizaciones políticas del oficialismo sobre las minorías, con el propósito de lograr una progresiva eliminación de las libertadas individuales y la iniciativa privada.
El MAS tiene un doble discurso. Uno plagado de demagogia y ‘distraccionismo’ a cargo de los miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo; y otro, el de la Asamblea Constituyente, plasmado en sus informes finales y documentos oficiales.
Para el MAS, Estado ‘unitario’ implica no sólo unidad nacional en lo político, sino también centralismo en lo administrativo.
Estado ‘plurinacional’ significa establecer prescripciones constitucionales privilegiando la calidad de indígena; es decir, el origen étnico de la persona, para el acceso, la administración y el beneficio exclusivo del poder. El ‘poder social’ es la consumación de esto. Reconocer categorías especiales de orden territorial, administrativo, político, legislativo, judicial y económico a los pueblos indígenas y campesinos tiene, entre otros propósitos, menoscabar las autonomías departamentales.
La arrogancia masista llega a estos extremos, pues tiene la seguridad de que poseerá el control político perpetuo de la clase dirigencial de dichos pueblos o comunidades indígenas y campesinas. Por ahora lo tiene, y con un servilismo decepcionante, en Cidob, Conamaq y en otras organizaciones que han subordinado sus reivindicaciones originales y genuinas por las de su partido, el MAS, con el fin último de conseguir la reelección indefinida de Evo Morales.
Para el MAS, el Estado ‘comunitario’ significa cambiar radicalmente la matriz productiva del país, reduciendo a la mínima expresión la iniciativa privada y controlando sus ganancias, a fin de impedir que ésta continúe siendo contestataria a su modelo.
Es su objetivo también dar lugar a la dictadura de las ‘mayorías’ sobre las ‘minorías’ (“cambas oligarcas, extranjeros en su propia tierra, terratenientes y vendepatrias”) para la eliminación progresiva de las libertadas individuales, la libre expresión y asociación, la iniciativa y la propiedad privada, la concesión de bienes y servicios, así como otros supuestos ‘privilegios oligarcas’ como la salud y la educación privadas.
Como todo régimen absolutista, intentará destruir todo aquello que es oposición, no importa de dónde venga. Presumimos que si logra consolidar su proyecto, no habrá espacio para ninguna fuerza política democrática de derecha o de izquierda.
Ése es el escenario que nos plantea la visión o proyecto de país del MAS, concebido por ‘constructivistas’ sociales y políticos que, ‘adueñados’ de una masa indígena, campesina y sectores populares que le dan ‘fuerza’, se cree propietario exclusivo de la verdad. Lamentablemente, si insisten en violar los principios democráticos, nos pueden llevar a un callejón sin salida y provocar una crisis social y política sin precedentes en la historia republicana de nuestro país.
* Abogado y constituyente
http://www.eldeber.com.bo/2007/2007-08-27/vernotaopinion.php?id=070826205658
Declarar a Bolivia un Estado unitario, plurinacional y comunitario tiene connotaciones muy complejas que merecen ser analizadas objetivamente.
Lo ‘unitario’, ‘plurinacional’ y ‘comunitario’ implica: más centralismo, división, absolutismo y negación de las autonomías departamentales, y más abuso o revancha de las mayorías, a las que el MAS llama ‘organizaciones sociales’, y que en los hechos son simples organizaciones políticas del oficialismo sobre las minorías, con el propósito de lograr una progresiva eliminación de las libertadas individuales y la iniciativa privada.
El MAS tiene un doble discurso. Uno plagado de demagogia y ‘distraccionismo’ a cargo de los miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo; y otro, el de la Asamblea Constituyente, plasmado en sus informes finales y documentos oficiales.
Para el MAS, Estado ‘unitario’ implica no sólo unidad nacional en lo político, sino también centralismo en lo administrativo.
Estado ‘plurinacional’ significa establecer prescripciones constitucionales privilegiando la calidad de indígena; es decir, el origen étnico de la persona, para el acceso, la administración y el beneficio exclusivo del poder. El ‘poder social’ es la consumación de esto. Reconocer categorías especiales de orden territorial, administrativo, político, legislativo, judicial y económico a los pueblos indígenas y campesinos tiene, entre otros propósitos, menoscabar las autonomías departamentales.
La arrogancia masista llega a estos extremos, pues tiene la seguridad de que poseerá el control político perpetuo de la clase dirigencial de dichos pueblos o comunidades indígenas y campesinas. Por ahora lo tiene, y con un servilismo decepcionante, en Cidob, Conamaq y en otras organizaciones que han subordinado sus reivindicaciones originales y genuinas por las de su partido, el MAS, con el fin último de conseguir la reelección indefinida de Evo Morales.
Para el MAS, el Estado ‘comunitario’ significa cambiar radicalmente la matriz productiva del país, reduciendo a la mínima expresión la iniciativa privada y controlando sus ganancias, a fin de impedir que ésta continúe siendo contestataria a su modelo.
Es su objetivo también dar lugar a la dictadura de las ‘mayorías’ sobre las ‘minorías’ (“cambas oligarcas, extranjeros en su propia tierra, terratenientes y vendepatrias”) para la eliminación progresiva de las libertadas individuales, la libre expresión y asociación, la iniciativa y la propiedad privada, la concesión de bienes y servicios, así como otros supuestos ‘privilegios oligarcas’ como la salud y la educación privadas.
Como todo régimen absolutista, intentará destruir todo aquello que es oposición, no importa de dónde venga. Presumimos que si logra consolidar su proyecto, no habrá espacio para ninguna fuerza política democrática de derecha o de izquierda.
Ése es el escenario que nos plantea la visión o proyecto de país del MAS, concebido por ‘constructivistas’ sociales y políticos que, ‘adueñados’ de una masa indígena, campesina y sectores populares que le dan ‘fuerza’, se cree propietario exclusivo de la verdad. Lamentablemente, si insisten en violar los principios democráticos, nos pueden llevar a un callejón sin salida y provocar una crisis social y política sin precedentes en la historia republicana de nuestro país.
* Abogado y constituyente
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Totalitarismo y Demagogia
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