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martes, 13 de noviembre de 2007

Los discípulos "originarios" de Joseph Goebbels 27-ene-07

Por: JIMMY ORTIZ SAUCEDO

http://www.lostiempos.com/noticias/27-01-07/27_01_07_pv8.php

Paul Joseph Goebbels fue el ministro de propaganda del gobierno de Adolf Hitler, en la Alemania Nazi.

Traigo al presente este oscuro personaje de la historia mundial, por la gran similitud que existe entre la propaganda que hace el gobierno actual y la que hacia este "maestro" del Tercer Reich. He querido que el gran pçublico nacional conozca y juzgue por si misma las analogías.

Los11 principios que guiaban su propaganda eran los siguientes (mi interpretación a cada uno de ellos se encuentra entre paréntesis):

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo (descolonización / la Wiphala / la oligarquía Cruceña).

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada (los partidos tradicionales).

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan" (la espectacular desinformación del caso San Julián y del cabildo cruceño).

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave (la recurrente denuncia de complot contra el Presidente).

5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida (…). La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar (la propaganda simplona y repetitiva).

6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente (…). De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad" (oligarquía, descolonización, 500 años de sometimiento, etc.).

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones (los constantes discurso de confrontación del Presidente).

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias (lo que hizo exclamar a Valverde ¡canalla Contreras!).

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines (este es al objetivo de mal llamado canal Estatal y de ABI).

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas (el Collasuyu y su odio indigenista ancestral).

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer mucha gente que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad (quieren hacernos creer que este es un país de indios).

¿Cualquier similitud es pura coincidencia?

El trágico final Goebbels. Después de envenenar con cianuro a sus 6 hijos, pidió a su edecán que lo ametralle conjuntamente con su esposa. Posteriormente sus restos fueron arrojados en las alcantarillas de la Alemania del Este.

Evo llama a ´ponchos rojos´ defender el país 24-ene-07

http://www.lostiempos.com/noticias/24-01-07/24_01_07_nac1.php

El presidente Evo Morales pidió, ayer a los "ponchos rojos" de la provincia Omasuyos y a las Fuerzas Armadas (FFAA) a defender la unidad y la integridad del territorio nacional, frente a las provocaciones divisionistas que enarbolan pequeños sectores políticos y familias acomodadas que siempre se aprovecharon del poder político para beneficiarse del Estado.

Morales, quien destacó junto al vicepresidente Álvaro García Linera los 181 años de creación de la provincia Omasuyos, afirmó que se acabó la época en la que se descuartizaba el territorio nacional y se perseguía, confinaba, acusaba y encarcelaba a los dirigentes campesinos opositores a la privatización de los recursos naturales, rebeldes a la subordinación de los intereses de las empresas transnacionales.

"Ahora ningún caballero va poder descuartizar a nuestra Bolivia. Les felicito por ese principio que tienen de defender la patria, yo resumiría en dos cosas; las Fuerzas Armadas junto a los ponchos rojos defenderán la unidad y la integridad del territorio nacional, nuestras Fuerzas Armadas con sus armas y nuestros ponchos rojos con los chicotes, unidos todos por la integridad del territorio nacional", dijo Morales, al recordar que el uniforme oficial del Regimiento "Colorados de Bolivia", proviene de los ponchos rojos de la provincia Omasuyos.

El acto de conmemoración y homenaje a la provincia Omasuyos que contó con la participación del comandante general del Ejército, Freddy Bersati y el embajador de Cuba, Rafael Dausá, se desarrolló tras la primera reunión que sostuvo la Coordinadora Nacional para el Cambio, presidida por Morales, García Linera, y compuesta por la presidenta de la Asamblea Constituyente, Silvia Lazarte; presidentes del Senado y Diputados, además de los dirigentes de los movimientos sociales, indígenas y colonizadores.

El presidente Morales acusó a la Embajada de Estados Unidos y al ex presidente Jorge Quiroga de haber ordenado su expulsión del Congreso Nacional en enero de 2002, con el fin de encarcelarlo y de esa forma descuartizar al movimiento social campesino y originario que ganó por la mayoría de votos las elecciones generales del 18 diciembre de 2005.

Los Sectores Sociales (los SS) 19-ene-07

Paulovich ®® La noticia de perfil

http://www.eldeber.com.bo/2007/2007-01-19/vernota.php?id=1799

Continúo con mis crónicas de la ocupación en esta triste época de la historia de Cochabamba, donde mis parientes k’aras se defienden con bates de béisbol y mis parientes t’aras me hirieron en mi ‘witu witu’ con el mango de una picota, armas modernas que sustituyen a las antiguas ‘makanas’ que utilizaron los vallunos en la guerra de la independencia.
Luego de recibir vituallas que ‘habían sido’ de Defensa Civil, organismo dependiente del Ministerio de Defensa, para ayudar a los bolivianos afectados por desastres naturales y que me las entregó una simpática senadora del MAS, a la que no conozco, le dije sonriendo agradecido: “Yo también soy víctima de un desastre natural”, y me retiré para no dar más explicaciones, cargando en carretilla azúcar, arroz, harina, papas y tres frazadas, dos para mis tías y una para mí.
En las inmediaciones me encontré con otros compañeros felices que habían llegado de Chapare para reemplazar a los que ya retornaron y me preguntaron si yo pertenecía a los que ahora se llaman ‘Sectores Sociales’. Le respondí afirmativamente, lo que los puso muy felices, diciéndome uno de ellos: “Chócala, hermanito, entonces eres uno de los SS”.
Esa reminiscencia germana de las épocas de Adolfo Hitler, en la Alemania nazi, me horrorizó, pero preferí disimularlo por temor a que me arrebataran mis preciosas vituallas.
Uno de los SS que me observaba desde un principio quiso saber acerca de mi linaje autóctono y me dijo: “Tengo la impresión de que no eres un quechua de pura sangre, ¿me podrías decir cómo te llamas?”, respondiéndole: “Me llamo Paulino Huanca”, replicando el preguntón: “Entonces, eres uno de los nuestros, porque conocí a muchos Huancas que posiblemente eran tus parientes y trabajaban como pisacocas”, estrechándome la mano.
Después supe que él era uno de los comandantes de los SS y que se llamaba Ludwig Parihuancollo, y se preocupaba de la pureza de raza en ese destacamento escogido muy cercano al ‘Fiurer’, que no había nacido en Cochabamba, sino en un pueblo orureño, como tampoco Hitler había nacido en Alemania, sino en Austria. Pregunté a Ludwig Parihuancollo si el presidente Evo sabía de estas veleidades racistas y él contestó: “Evo está muy ocupado con la construcción del ‘imperio sudamericano’ y desconoce estos problemas menores”.
Otro compañero que encontré en los SS chapareños, que ocupan Cochabamba, me dijo que me fuera a casa a depositar mis vituallas y frazadas, y que volviera pronto a reunirme con ellos porque existía la posibilidad de atacar los puestos de venta en la famosa ‘cancha’ (mercado) de Cochabamba, agregando: “Ven, hermanito Huanca, para beneficiarte con lo que arrebataremos a las comerciantes que no pertenecen a la raza pura, que es la nuestra, y que son las causantes de la pobreza boliviana, pues tienen sus capitales en dólares depositados en Estados Unidos”.
Prometí volver, pero no lo hice, aunque estoy feliz de haber sido aceptado entre los SS de Chapare, que todavía ocupan la bella ciudad de Cochabamba, aunque retornan poco a poco.

domingo, 28 de octubre de 2007

Morales según el Decálogo de Krauze.

11-Oct-2006. El Deber

http://www.eldeber.com.bo/2006/20061011/opinion_6.html

Con el título de Decálogo del populismo, el escritor mexicano Enrique Krauze ofrece un análisis que permite distinguir claramente el populismo del capitalismo y el socialismo moderados. El decálogo podría reducirse a dos ‘mandamientos’ principales. En lo político, la exaltación de un caudillo a quien sus partidarios consideran providencial. El rasgo político central del populismo es el personalismo. En lo económico, el populismo se caracteriza por prometer metas irrealizables. Si bien exalta emocionalmente las esperanzas populares, el populismo fracasa invariablemente en el largo plazo económico por falta de realismo.
Según Krauze, tanto la extrema izquierda como la extrema derecha pueden reivindicar para sí la paternidad del populismo, todas al conjuro de la palabra mágica: ‘pueblo’. Los extremos se tocan, son cara y cruz de un mismo fenómeno político cuya caracterización, por tanto, no debe intentarse por la vía de su contenido ideológico, sino de su funcionamiento. Krauze propone algunos rasgos específicos que nos permiten reconocer al populismo.
El populismo exalta al líder carismático. No hay populismo sin la figura del hombre providencial que resolverá, de una buena vez y para siempre, los problemas del pueblo. El populista no sólo usa y abusa de la palabra: se apodera de ella. La palabra es el vehículo específico de su carisma. El populista se siente el intérprete supremo de la verdad general y también la agencia de noticias del pueblo. Habla con el público de manera constante, atiza sus pasiones, ‘alumbra el camino’, y hace todo ello sin limitaciones ni intermediarios.
El populismo fabrica la verdad. Los populistas llevan hasta sus últimas consecuencias el proverbio latino ‘Vox populi, Vox dei’. Pero como Dios no se manifiesta todos los días y el pueblo no tiene una sola voz, el gobierno ‘popular’ interpreta la voz del pueblo, eleva esa versión al rango de verdad oficial y sueña con decretar la verdad única. Como es natural, los populistas abominan de la libertad de expresión. Confunden la crítica con la enemistad militante, por eso buscan desprestigiarla, controlarla, acallarla.
El populista utiliza de modo discrecional los fondos públicos. No tiene paciencia con las sutilezas de la economía y las finanzas. El erario es su patrimonio privado que puede utilizar para embarcarse en proyectos que considere importantes o gloriosos, sin tomar en cuenta los costos. El populista tiene un concepto mágico de la economía: para él, todo gasto es inversión. El populista reparte directamente la riqueza, pero no lo hace gratis: focaliza su ayuda, la cobra en obediencia.
El populista alienta el odio de clases. Los populistas hostigan a ‘los ricos’ (a quienes acusan a menudo de ser ‘antinacionales’), pero atraen a los ‘empresarios patrióticos’ que apoyan al régimen. El populista no busca por fuerza abolir el mercado: supedita a sus agentes y los manipula a su favor. El populista moviliza permanentemente a los grupos sociales. El populismo apela, organiza, enardece a las masas. La plaza pública es un teatro donde aparece ‘Su Majestad el Pueblo’ para demostrar su fuerza y escuchar las invectivas contra ‘los malos’ de dentro y fuera. El populismo fustiga por sistema al ‘enemigo exterior’. Inmune a la crítica y alérgico a la autocrítica, necesitado de señalar chivos expiatorios para los fracasos, el régimen populista requiere desviar la atención interna hacia el adversario de fuera.
El populismo desprecia el orden legal. El populismo mina, domina y, en último término, domestica o cancela las instituciones de la democracia liberal. El populismo abomina de los límites a su poder, los considera aristocráticos, oligárquicos, contrarios a la ‘voluntad popular’. El populismo, finalmente, no termina por ser plenamente dictatorial ni totalitario; por eso alimenta sin cesar la engañosa ilusión de un futuro mejor, enmascara los desastres que provoca, posterga el examen objetivo de sus actos, doblega la crítica, adultera la verdad, adormece, corrompe y degrada el espíritu público. Según el Decálogo de Krauze, el populismo es Evo Morales y su Gobierno.

El gobierno se parece al que impuso Hitler

El padre Alfredo pide al Presidente de la República a creer en Dios y en la Iglesia Católica, dice que fue amenazado por los masistas. 18 oct 2006


http://www.el-nuevodia.com/versiones/20061018_006892/nota_247_345768.htm

“No tengo miedo a expresar mis pensamientos” dice el Padre de la Aldea, Alfredo Spiessberger, de nacionalidad alemana, con más de 40 años en Bolivia, cuando se le pregunta sobre las amenazas de muerte que denunció haber recibido.
A punto de cumplir 68 años y rodeado de los niños que cuida, llama a la reflexión a los gobernantes de Bolivia para evitar confrontación entre bolivianos y descartar cualquier acto de discriminación social.
¿Es cierto que usted ha recibido amenazas?
A unas hermanas que trabajan en el Plan Tres Mil se le acercaron unos jóvenes, medio agresivos y les dijeron que la primera persona que iban a liquidar era al Padre Alfredo, ellas se asustaron y me comunicaron. Pero no me llama la atención que quieran derramar mi sangre, porque desde hace 30 años, he dado sangre para los enfermos, cada año. Ahora pienso que para los años que vivo en Bolivia, es muy poco lo que he dado.
¿Cuáles serían los motivos para esas amenazas?
Cuando llegó Evo como presidente por primera vez a Santa Cruz, al Plan Tres Mil, me pusieron al lado de Él y yo pensaba que por algo estoy aquí y entonces dije. "Señor Presidente, si usted acepta a Jesús va a triunfar, sino va a fracasar", y él (Evo) me miró y dijo gracias, creo que esa es la razón.
Mi afán es rezar por él (Evo), sabemos que es muy manipulado de poderes interesados en Bolivia, quizás no tanto en Evo. No siento temor de hablar, tengo fortaleza pedir por Evo y sus colaboradores para que les llegue la luz. Cuando empezó a expresarse en contra la Iglesia Católica, de Cristo, entonces digo que Evo está pisando palitos muy peligrosos.
¿Quienes están interesados en Bolivia?
Venezuela y Cuba, Hugo Chávez y Fidel Castro, aunque Castro está en lo último, su hermano. Yo manifesté mi preocupación al Presidente, al pueblo boliviano, siempre haciéndole recuerdo de la breve entrevista con él "si acepta a Jesús triunfa, sino fracasa". Traté de transmitir eso y motivar a la gente para que rece, porque la oración es el poder del mundo, es generador de luz y energía.
¿Cómo ve los cambios que se están dando en el país?
No sólo yo, sino todo el pueblo ve un régimen como el que ha tenido Europa, el mundo comunista con el gobierno de Hitler, donde la persona común no tenía voz, ni voto, tenía que cuidarse mucho, porque estaba controlado y quizás pronto eliminado.
¿Bolivia está viviendo tiempos difíciles?
Estamos viviendo como Venezuela, donde hay mucho control o como en Cuba. Hay rechazo a Dios, a Cristo, a la Virgen María y a la Iglesia, pero deben saber que sin Dios, no hay un cambio y todo terminará mal en Bolivia. Los gobernantes tienen que escuchar al pueblo, no discriminar y dejar la soberbia.

domingo, 2 de septiembre de 2007

De potencia a potencia 1-Sep-2007

Manfredo Kempff Suárez

http://www.la-razon.com/versiones/20070901_006016/nota_246_474284.htm

El Ribbentrop nativo (Choquehuanca), se dejó ganar de mano nuevamente con el Goebbels del Palacio Quemado, en un ultimátum único por su virulencia, que el Gobierno indígena y comunitario de Bolivia le lanzó a los Estados Unidos. Cuando me llamaron a ver la televisión y me ubiqué en mi butaquita, no podía creer lo que estaba mirado y oyendo. Bolivia abofeteaba, de potencia a potencia, a los gringos. El tono del portavoz gubernamental era como el de un Goebbels enfurecido después de Stalingrado, advirtiéndole a los Estados Unidos que no se le permitiría, “ni un solo día más”, que conspire contra la libertad de los bolivianos y que ofenda la dignidad nacional. “¡Coño!”, me dije.

¿Pero a qué se debía toda esta iracundia del Gobierno indígena y comunitario? ¿Qué había sucedido? Pues nada menos que tienen serias sospechas (evidencias dicen) que el embajador estadounidense Philip Goldberg se reúne con la dirigencia de la tan temida media luna, para conspirar contra Evo Morales, que al mero estilo del Führer, había dicho a su cuerpo de embajadores chupamedias que estaban con el puño en alto, que tomaría “decisiones radicales” contra los diplomáticos extranjeros que hacen política en el país. Creí que SE se refería, furioso, a los embajadores de Venezuela y Cuba que, efectivamente, se meten hasta las narices en la política nacional, pero se había tratado de Philip Goldberg, que, entre nosotros, no tiene la apariencia ni la actitud de James Bond, ni parece que su Gobierno le hubiera dado licencia para matar.

El portavoz acusó de traidores a los bolivianos que trabajaban con la cooperación estadounidense (Usaid) y los acusó de gonistas, tutistas y mesistas. Cuando vi la lista de los presuntos traidores, me dije: “Pero si éste debería ser el gabinete de Evo Morales para que saque a Bolivia del atolladero en que se encuentra”. ¡Cómo que traidores! Un grupo estupendo de profesionales de primer nivel que han estudiado en libros y no en arrugas de viejos. ¿Qué nos está pasando? ¿El Gobierno se siente tan desportillado que ya lo espanta un grupo de ciudadanos civilizados?

Hasta el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, tuvo que negar que EEUU quisiera derrocar a SE y la primera potencia del mundo, casi de rodillas, juró, a través de Casey, que los estadounidenses no conspiraban, que más bien cooperaban con Bolivia desde hace años, y que deseaban seguir cooperándonos. Yo pensaba, sentado en mi butaquita: “¿Y qué va a suceder con el ATPDEA? ¿Con qué cara vamos a mandar a nuestros vagabundos negociadores a pedir ampliaciones de plazos? ¿Cómo le vamos a pedir favores a los conspiradores?”.

Es que, además, rogamos por la ampliación del ATPDEA y resulta que hay informes de que se han cuadruplicado los cultivos de coca en Yungas. Tal vez ahí está la bronca del Gobierno contra el embajador Goldberg, en que él sabe —y lo ha dicho públicamente— que la producción de coca ya está llegando a niveles inaceptables. Y los mandamases de la república cocalera se enfurecen, y, seguros del respaldo militar de Venezuela y del “Mussolini tropical”, le gritan a los Estados Unidos que son unos intrigantes complotadores. Es la calca perfecta de lo que han hecho siempre Cuba y Venezuela: vociferar contra los gringos, aunque los gringos no les tiren ni cuarto de pelota. Pero no cabe duda de que el eje La Habana-Caracas-La Paz quiere guerra; el ALBA quiere derrotar y humillar a los EEUU. Ojalá que al Gobierno indígena y comunitario no se le ocurra querer zurrar también a chilenos y peruanos juntos, aprovechando de los cuarteles que han puesto los venezolanos en las fronteras y de las Kalashnikov que tienen de a miles. Ahí sí que nos fregamos.

¿Cómo el Gobierno puede hablar de ONG estadounidenses? ¿Acaso el gabinete completo de SE no está compuesto por ex funcionarios de ONG? Pero si las ONG han llevado a Evo Morales al poder y todo el mundo lo sabe. Y las ONG siguen mandando en Bolivia, haciendo y deshaciendo con la política y la economía. ¿O no es así?